La mayoría de ajedrecistas habrá oído hablar en alguna ocasión del ajedrez postal o por correspondencia, pero probablemente pocos saben algo más de él aparte de que las jugadas se mandaban por carta mediante el servicio postal de correos. Sin embargo más allá de la característica que da nombre a esta modalidad, y que no es más que el modo de transmisión de la jugada, existe un desconocimiento bastante generalizado acerca de su reglamentación y su práctica.Antes de continuar conviene partir de una definición sencilla y la que ICCF (International Correspondence Chess Federation) da en el apartado 1.2 de sus estatutos es adecuada:
"El ajedrez por correspondencia es definido como un juego (una partida) de ajedrez en la que los jugadores no se enfrentan uno frente al otro ante un tablero de ajedrez para hacer sus movimientos. Los movimientos son comunicados por cualquier forma de transmisión a larga distancia contando el tiempo en días por movimientos."A partir de esta definición tan sencilla podemos hacernos una mejor composición de lugar de como se desarrollará una partida en estas condiciones. El jugador analiza cada movimiento desde la más absoluta libertad, sin la presencia de su contrario esperando que juegue, sin el agobiante tic-tac del reloj, sin público, ni condiciones ambientales ineludibles, en la tranquilidad del hogar o en cualquier otro lugar ocasional. Se puede llevar un registro de las ideas o variantes, consultar libros u otros materiales y en general usar cualquier herramienta a nuestro alcance para afinar nuestros análisis.
Ambos contricantes se convierten en una especie de laboratorios ajedrecísticos enfrentados en un reto que va más allá de la simple solución práctica. El objetivo es la búsqueda de la verdad última de cada posición. O al menos acercarse a ella más que el rival, porque en realidad nuestro objetivo global es el mismo de siempre en ajedrez: superar a nuestro oponente.
La mecánica de juego es sencilla. Las jugadas se envían por el medio de transmisión previamente aceptado. Cuando un jugador recibe el movimiento empieza a contar su tiempo (en días). En general cada 10 jugadas se establece un control al que debe llegarse sin haber superado el límite de días concedidos, el tiempo sobrante se acumula para el siguiente control. La partida de ajedrez sigue las mismas reglas que una partida normal salvo las obviamente no aplicables por no ser una partida presencial. Por ejemplo la de “pieza tocada”.
En sus orígenes las partidas eran en su mayoría amistosas y muchas veces se jugaban retos entre ciudades o países, jugándose principalmente en consulta entre varios jugadores. Con el tiempo fueron surgiendo cada vez más adeptos a la modalidad y fueron organizándose algunos torneos. Finalmente a principios del siglo XX nació la predecesora de ICCF y empezaron a organizarse más torneos, el campeonato del mundo y competiciones por equipos.
El medio de transmisión más usado ha sido tradicionalmente el de carta o tarjeta postal que aún hoy en día se usa en algunos torneos, cada vez menos. También se usó el fax o el teléfono. A finales del siglo XX aparece en escena Internet que supone una revolución como medio de comunicación. Pronto se adopta el correo electrónico como medio de transmisión de jugadas por su inmediatez, fiabilidad y bajo costo. El paso siguiente, muy recientemente, se ha dado en tan sólo unos pocos años y es pasar completamente la gestión de la transmisión de jugadas y control de tiempo a Servidores Web dedicados. El “jugador a distancia” del siglo XXI tiene un usuario y contraseña asignado con el que acceder a su Servidor, donde de inmediato aparecen todas sus partidas en curso bien organizadas y con unos pocos clics de ratón realiza su jugada directamente sobre el tablero que se le presenta en pantalla.En 2005 entró en funcionamiento el Servidor de ICCF, aunque previamente ya se había probado la experiencia en IECG. Este sistema ha supuesto una revolución en el mundo del ajedrez a distancia. Ahora la mayor carga de trabajo, que antes recaía en delegados voluntarios de los organizadores, la soportan procesos automáticos y el número de errores y problemas se han visto reducidos drásticamente. Por si fuera poco, la circulación de las partidas recién finalizadas, actualizaciones de ranking ELO y gestión de cuadros clasificatorios se han agilizado muchísimo. Además se aprovecha este interface para retransmitir algunas partidas (con unos pocos movimientos de retraso) al público en general.
Así pues, hoy día la transmisión por carta postal ha pasado casi a la historia y es por esto que tiende a usarse cada vez más el término, quizá más exacto, de ajedrez a distancia, con el que he decidido bautizar este blog.


Hola Miguel Angel
ResponderSuprimirMuy buena la descripción del juego a distancia!. Yo en mi juventud jugaba por correspondencia por carta o tarjeta postal en LADAC. (Liga Argentina de Ajedrez por Correpondencia) y te digo que hoy que no estoy para grandes trotes y juego on-line partidas de finales de peones y torres, recordar me trae muchas añoranzas de aquellos profundos análisis, seguidas de las ansiosas esperas del cartero.
Grande todo lo tuyo! Te mando un abrazo desde Buenos Aires.
www.ajedrezjubilado.com.ar